En un contexto de profunda incertidumbre social y política en Venezuela, marcado por acontecimientos recientes que han captado la atención internacional, Ayuda a la iglesia que Sufre (ACN) reafirma su compromiso con la Iglesia local y con el pueblo venezolano, a los que apoya mediante la oración, la solidaridad y la ayuda concreta.
Venezuela sigue enfrentándose a desafíos complejos tras años de crisis económica, social y humanitaria, que han dejado a muchas personas en gran necesidad por satisfacer necesidades básicas y provocado persistentes llamamientos a la paz, el diálogo y la reconciliación nacional.
En los últimos días, los acontecimientos políticos han generado nuevas tensiones, causando miedo e incertidumbre entre muchos, al tiempo que han provocado llamamientos a la serenidad, el diálogo y la responsabilidad en todos los sectores de la sociedad. En este contexto, la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) ha instado a los fieles a mantener la calma y a rezar por la paz y la unidad en el país, rechazando todas las formas de violencia y alentando decisiones que sirvan al bien común.
La Iglesia venezolana ha sido durante años una fuente central de esperanza para muchos, ofreciendo alimento espiritual, acompañamiento pastoral y apoyo social donde más se necesita.
ACN se ha mantenido cercano a la Iglesia en Venezuela desde el principio, ofreciendo tanto apoyo espiritual como material. Este apoyo permite a sacerdotes, religiosos y trabajadores pastorales continuar su misión a pesar de los recursos limitados y las dificultades continuas, incluyendo los estipendios de misas y la ayuda material que ayudan a sostener la vida sacramental y la presencia pastoral de la Iglesia en todo el país.
Uno de los proyectos más significativos apoyado por ACN en los últimos años ha sido el santuario diocesano en Ciudad Chávez, dedicado a José Gregorio Hernández, el primer santo venezolano, canonizado muy recientemente por el Papa León el pasado octubre en Roma. Este santuario honra su legado y se erige como un lugar de oración donde los fieles son invitados a buscar fuerza y esperanza en Cristo en medio de la adversidad.
En estos tiempos de dificultad, ACN hace un llamamiento a la comunidad católica global para que continúe orando por Venezuela — por la paz, la unidad y la sanación — confiando el país a la providencia de Dios y buscando la intercesión de San José Gregorio, el «doctor de los pobres», una figura nacional querida conocida por su compasión y servicio a los más necesitados. Confiamos especialmente a su intercesión las intenciones de paz para todos los venezolanos.