La Iglesia del Líbano espera que la presencia del papa León XVI contribuya a asegurar justicia a las víctimas de la explosión del puerto de 2020, que sigue sin resolverse.
El Líbano aún se está recuperando de años de conflictos y crisis económicas. La visita del Papa es un signo de que la Iglesia libanesa no ha sido olvidada y destaca el papel único del país en la región.
En una conferencia organizada por Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), el arzobispo melquita de Beirut, Mons. Georges Wadih Bacouni, afirmó que la decisión del Papa de visitar el puerto es inusual y muy significativa, al igual que lo será su visita a un gran hospital psiquiátrico.
“La visita del Papa al lugar de la explosión del puerto de Beirut para conmemorar a las víctimas y su visita al hospital del convento de la Santa Cruz son excepcionales, pues no es algo que los papas suelan hacer. Cuando el Papa Juan Pablo II y el Papa Benedicto XVI visitaron el Líbano, sus programas no incluyeron lugares concretos de dolor ni centros que atendieran a los más vulnerables”.
El arzobispo cree que todos los libaneses aprecian el gesto del Papa. “Sienten que el Papa se acerca a sus heridas y a las personas que más sufren. Estas dos paradas tienen una profunda importancia emocional para los libaneses, y el mensaje es claro: su dolor no ha caído en el olvido”.
En cuanto a la explosión en el puerto, que arrasó gran parte del sector cristiano de Beirut y causó la muerte de más de 200 personas, el arzobispo Bacouni lamenta la falta de conclusiones de las pesquisas. “La investigación del juez investigación se ha estancado. El sistema judicial está paralizado debido a la intervención de los políticos”.
“¡Pero las familias de las víctimas tienen derecho a saber! Cientos de personas murieron, miles resultaron heridas, hubo muchos daños, y, sin embargo, hasta ahora, al cabo de cinco años, todavía no sabemos nada. Es increíble”, dice el arzobispo Georges Bacouni.
Marielle Boutros, coordinadora de los proyectos de ACN en el Líbano, explica que, aunque la explosión del puerto afectó a personas de todas las religiones, “actualmente, la Iglesia es una de las pocas instituciones que pide justicia para las víctimas. Y la Iglesia pide justicia para todas ellas, no solo para los cristianos”.
En cuanto al Hospital Psiquiátrico de la Santa Cruz, dirigido por religiosas franciscanas, Marielle Boutros explica que “el Papa quiere visitar a los pacientes y a quienes los atienden, porque hay algunos casos muy difíciles y no pueden llevarlos a ver al Papa”. El hospital es socio de proyectos de ACN, que ha apoyado al centro durante los años de crisis económica en el Líbano, garantizando que pudiera seguir atendiendo a sus pacientes, muchos de ellos, abandonados por sus familias.
El Papa no corre ningún riesgo
El papa León XIV ha querido añadir el Líbano al itinerario de su primer viaje internacional, que incluye Turquía, a pesar de la inestabilidad que ha venido sufriendo el país durante los últimos años, incluida una reciente guerra entre Israel y Hezbollah, sobretodo en el sur del Líbano. Hace solo unos días, Israel llevó a cabo un ataque aéreo contra un objetivo en Beirut, pero el arzobispo Bacouni insiste en que el Papa no corre ningún riesgo.
“Todos los preparativos, incluida la seguridad, se realizan en colaboración entre el Vaticano y las fuerzas de seguridad libanesas. Llevamos meses trabajando en ello y estamos seguros de que la situación es totalmente segura”.
Marielle Boutros afirma que el papa León XIV se reunirá con un pueblo lleno de fe, pero exhausto por las pruebas que viene afrontando desde hace muchos años. “La falta de justicia, la guerra, las repetidas crisis, los ataques contra el Líbano… Muchas familias tienen la impresión de estar meramente sobreviviendo, con pocas esperanzas para el futuro. Hay una mezcla de extenuación y resiliencia. Entre los jóvenes existe un fuerte deseo de quedarse y construir algo significativo en este país, pero también hay un temor real a no tener oportunidades y a la falta de seguridad. Muchos de ellos se debaten entre el amor a su país y la presión para marcharse”, explica.
“Por lo tanto, la visita de Su Santidad no es solo simbólica, sino una señal concreta de que el Líbano no ha caído en el olvido y de que la Iglesia universal se mantiene firme junto a este país”, concluye.
El papa León XIV llegará al Líbano el 30 de noviembre y regresará a Roma el 2 de diciembre. Además de sus visitas al hospital psiquiátrico y su conmemoración de las víctimas en el lugar de la explosión en el puerto, también rezará en la tumba de San Charbel y se reunirá con políticos y representantes de otras religiones.