GESTIÓN DE RECURSOS
Gracias a la generosidad de nuestros benefactores, ACN ha podido llevar esperanza a cientos de miles de hermanos y hermanas en la fe, que se enfrentan cada día con desafíos como la persecución, la guerra o la pobreza extrema. En el corazón de cada proyecto está el deseo de ayudar a la Iglesia a ser un instrumento del mensaje de amor de Dios para todas las personas.
2025: Un año más de generosidad
En 2025, la fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) pudo contar un año más con la generosidad y la confianza de sus benefactores, recibiendo 146 millones de euros en donativos y legados. Este valor, junto con los 2,0 millones de euros de reservas del año anterior, nos permitió financiar actividades por valor de 147,8 millones de euros.
La generosidad de los más de 360.000 benefactores que la fundación tiene en más de 23 países ha permitido a ACN financiar 5.368 proyectos en 141 países. Las donaciones permiten que ACN funcione sin ningún apoyo financiero de parte de gobiernos y, por lo tanto, mantenga su independencia.
El 78,7% de estos fondos se destinaron directamente a gastos relacionados con la misión. De esta cantidad, el 83,4% se destinó a proyectos de concretos de ayuda permitiéndonos responder positivamente a 5.368 de las 6.860 solicitudes obtenidas de todo el mundo. El 16,6% restante se empleó en información, proclamación de la fe y defensa de los cristianos per- seguidos. Los gastos destinados a la administración ascendieron al 8,5% del total de gastos; los de publicidad, al 12,8%.
Gracias a todos los benefactores por su fidelidad en 2025…
La fundación apoyó a 40.207 sacerdotes con casi 1,9 millones de intenciones de misa en 2025, la cifra más alta en la historia de ACN. Estadísticamente, esto significa que uno de cada diez sacerdotes en el mundo recibió apoyo de ACN y que cada 17 segundos se celebró una misa en algún lugar del mundo por las intenciones de los benefactores de ACN.
ACN también apoyó la formación de 13.368 seminaristas durante 2025, lo que representa uno de cada 8 seminaristas en el mundo. La mayoría de ellos en África, 8.341, que ahora alberga el mayor número de vocaciones sacerdotales del mundo, seguida de América Latina con 1.744 seminaristas ayudados por ACN, Asia con 2.793 y Europa con 919, de los cuales 660 en Ucrania.
El apoyo a la formación de sacerdotes, religiosos y laicos representó el 27,1% de todo el apoyo, mientras que las intenciones de misas para sacerdotes y la ayuda a la subsistencia de las religiosas fu de un 23,4%.
Dados los elevados costes de los proyectos de construcción, este tipo de ayudas hacen algo menos de la cuarta parte de las ayudas aportadas (25,1%). En 2025, se llevaron a cabo más de 791 proyectos de construcción.
ACN también destinó el 10,8% de su ayuda al transporte y la movilidad para ayudar a los agentes pastorales a llevar a cabo sus misiones, proporcionando 845 vehículos. Entre ellos 430 automóviles, 339 motocicletas, cinco bicicletas, ocho barcos, dos autobuses y un camión.
La ayuda de emergencia representó alrededor del 10,8% de los gastos, un porcentaje similar al del año anterior.
La generosidad de nuestros benefactores permitió que la Iglesia en 141 países siguiera siendo un faro de esperanza también en 2025. Nos confiaron 145,8 millones de euros y, gracias a ello, pudimos responder afirmativamente a solicitudes urgentes 5.368 veces.
África volvió a recibir el mayor apoyo con un 34,5% del total, ya que, por un lado, su número de fieles y vocaciones está aumentando considerablemente y, por otro, porque ahí la Iglesia sufre el terrorismo islamista en cada vez más países. En naciones especialmente afectadas, como Burkina Faso, Níger y Malí, incluso pudimos incrementar nuestra ayuda en un 30%, y el apoyo a la Iglesia de Nigeria aumentó incluso un 47%.
Nuestra ayuda a la Iglesia en Asia, donde los cristianos son minoría en la mayoría de los países y donde, a menudo, son discriminados o incluso perseguidos, ascendió al 19% (incluido un 0,9% para Oceanía). La India, donde la situación de los cristianos es cada vez más difícil, fue en 2025 el país que más ayuda recibió de nosotros a escala mundial.
El Líbano, Siria e Irak pertenecieron en 2025 a los diez países que mayor apoyo recibieron en todo el mundo: nuestra ayuda a Medio Oriente ascendió al 17,1% de nuestro presupuesto total. De nuestras ayudas de emergencia, vista la escalada de los conflictos armados, más del 80% se destinó al Medio Oriente.
En Latinoamérica, los regímenes hostiles a la Iglesia, el éxodo rural, la migración masiva y la escasez de sacerdotes que imperan en muchos lugares dificultan la vida de la Iglesia. A esta región destinamos el 16,4% de nuestra ayuda. En zonas afectadas por el terrorismo y la guerra, la Iglesia se ve ante la creciente necesidad de atender a personas traumatizadas. Por esta razón, apoyamos más intensamente los cursos de formación continua para sacerdotes y religiosos.
Sin nuestros benefactores nada de esto sería posible. ¡Miles de sacerdotes, religiosas y laicos, gracias a tu ayuda, pudieron seguir prestando su valioso servicio en 2025!
