Filipinas: Universidad de Mindanao recuerda a sus víctimas

Philippines, January-February 2014 A praying woman after the Sunday Mass in the Cathedral of Zamboanga. Zamboanga Cathedral The Metropolitan Cathedral of the Immaculate Conception is a church located in Zamboanga City, Philippines. It is the seat of the Archdiocese of Zamboanga. The first church was originally located at the front of Plaza Pershing, where the present Universidad de Zamboanga stands. The church was designated a cathedral in 1910 when the diocese of Zamboanga was created. In 1943, the cathedral was one of the edifices bombarded by Japanese soldiers during World War II. In 1956, the cathedral was relocated beside Ateneo de Zamboanga University, formerly known as the Jardin de Chino. The original cathedral The cathedral located at the Plaza Pershing was made of wood and concrete. The image of the Immaculate Conception was located at the main altar, with two Jesuit saints Ignatius of Loyola and Francis Xavier on each side. The image of the patroness was said to be spared from the bombs of World War II and was transferred to a road now known as La Purisima Street. The old cathedral at La Purisima (1956-1998) The former structure of the cathedral was designed in 1956. The site was used to be the chapel of the Jardin de Chino. The facade consists of the life-size sculpture of Immaculate Conception at the left side and the bell-tower at right. The chapel of the saints were located inside the area where the image outside was located. The stations of the cross were made of stained glass at each side and the added station, "Resurrection", was located near the right altar at the confession area. Then the bronze relief of the last supper was located at the day chapel which serves later as the perpetual adoration chapel. The Metropolitan Cathedral (1998-present) The present structure of the cathedral was built in 1998-2002 in cruciform, of which the candle-like design is appropriate to the cathedral's patron. Inside the main church is marble statue of the Immaculate Conception designed by Philippine National Artist for Sculpture Napoleon Abueva. Along the aisles are the stained-glass symbolic images of all dioceses in Mindanao from 1910 to 1984. The day chapel at the ground floor is used for weekday masses. Fronting the day chapel is the baptistery with the relic of Our Lady of the Pillar, the patroness of the city. Behind the day chapel is the columbarium with a replica of Michelangelo's "Pietà" and the stained-glass images of the 12 apostles around it. The left wing houses the parish office and the adoration chapel, while the convention hall is located in the right wing. The original statue of the Immaculate Conception, which was placed in the main altar of the old church, can be seen at the parish office. The new structure of the Cathedral was designed by Abarro and Associates through the efforts of former Msgr. Crisanto de la Cruz, who said that the decay of the old cathedral's ceiling damaged by termites was one of the reasons why the reconstruction should take place. The design of the new cathedral was unveiled in December 1997. The old structure had been demolished a day after Easter in 1998, preserving its stained glass window and sculpture from the facade, which respectively are located at the rear portion of the new church and at the left side. The Cathedral was solemnly dedicated on December 6, 1999 with Archbishop Ricardo Cardinal Vidal of Cebu and President Joseph Estrada Ejercito as guests of honor. The day chapel, columbarium, baptistery, the multi-purpose hall and office were constructed in 2002. A new addition to the Cathedral is the PhP4,000,000 Century Bell Tower, broke ground on the day of Immaculate Conception, 2010. This belfry, located at the Ateneo side of the Cathedral, marks the existence of Zamboanga's archdiocese for 100 years.

Después de ocho días de cierre debido al atentado con bomba que mató a cuatro personas durante una misa en el gimnasio convertido en capilla el pasado 3 de diciembre, la Universidad Estatal de Mindanao (MSU) en Marawi reabrió sus puertas. La reanudación de las actividades académicas estuvo precedida por una conmovedora vigilia de oración, a la que asistieron las autoridades académicas, el personal de la universidad, los estudiantes, el obispo Edwin De la Peña de la Prelatura Territorial de Marawi y el arzobispo Antonio Ladesma.

En este momento de recuerdo y reflexión, la universidad expresó nuevamente sus «más profundas y sinceras condolencias a las familias de las cuatro personas fallecidas en la explosión». Las víctimas, identificadas como las estudiantes católicas Junrey Barbante y Janine Arenas, la profesora Evangeline Aromin y Riza Daniel, madre de otro estudiante, fueron recordadas con respeto y cariño durante la vigilia.

Basari D. Mapupuno, presidente de la MSU, compartió palabras conmovedoras: «Rezamos para que las víctimas descansen en paz y reciban la justicia que merecen. Nos unimos al dolor de las familias y, sinceramente, una parte de nosotros, de cada estudiante o profesor de la MSU ha muerto y permanece con ellos».

La reanudación de la actividad en el campus se coordinó con las fuerzas de seguridad y las autoridades locales. La universidad, aun reconociendo la angustia causada por el incidente, garantiza amplias medidas de seguridad y un entorno favorable al aprendizaje. Proporciona atención psicosocial y servicios de apoyo, garantizando alojamiento especial, transporte y exenciones en el itinerario académico a los implicados en el incidente. El gobierno provincial de Lanao del Sur colabora en el transporte de los estudiantes desde Cagayan de Oro, Pagadian y Malabang. Unos 2.000 estudiantes de los 15.000 matriculados han regresado a sus provincias de origen, traumatizados por el ataque.

La administración de la MSU ha anunciado medidas de seguridad reforzadas, con puestos de control especiales a la entrada de la universidad.

El atentado fue reivindicado por grupos locales afiliados al Estado Islámico. Operaciones militares contra grupos islámicos locales precedieron al atentado, lo que sugiere una posible respuesta a tales acciones. La policía filipina detuvo a Jafar Gamo Sultan, sospechoso de complicidad en la explosión. Algunos testigos y varias cámaras identificaron al sospechoso como el que colocó el artefacto.

Murad Ebrahim, primer ministro de la Región Autónoma Musulmana, declaró que la región cubriría los gastos médicos de las víctimas y proporcionaría ayuda a las familias.

La comunidad católica y la Conferencia Episcopal de Filipinas conmemoraron a las víctimas el 6 de diciembre con una jornada de luto y oración. El obispo Pablo Virgilio David, presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, dirigió una misa de sufragio en honor de las víctimas del atentado. Invitó a los fieles de todo el país a oficiar santas misas, rezar el rosario y realizar actos de caridad durante el tiempo de Adviento.

El obispo Edwin de la Peña destacó la conmovedora simpatía y solidaridad mostrada por los musulmanes de Lanao del Sur y otras partes del país. Dijo que la Universidad Estatal de Mindanao, afectada por el atentado, seguirá siendo un símbolo de coexistencia, acogiendo a estudiantes musulmanes y cristianos de distintas provincias de Mindanao.

En sus ciudades de origen se están celebrando los ritos funerarios y el entierro de las cuatro víctimas católicas. Entre ellos, Junrey Barbantem, estudiante de 20 años de la Facultad de Administración de Empresas y Contabilidad, era un recién licenciado de la isla de Bohol. Se había graduado en Ingeniería Civil en la Facultad de Ingeniería y Tecnología el mes pasado. Resultó gravemente herido en la explosión y murió durante el traslado al hospital. Amigos y compañeros le describen como un joven amable, trabajador, alegre y con un futuro brillante.

Janine Arenas, de 18 años, también residía en la misma universidad. Era una estudiante originaria de Balabagan, en la provincia de Lanao del Norte, y asistía asiduamente a la comunidad de la capellanía universitaria, como Barbante. La comunidad tenía antes su propia capilla, que fue destruida por militantes islámicos durante el asedio de Marawi en 2017. Desde entonces, las reuniones y celebraciones litúrgicas se celebraban en el gimnasio de la universidad.

Entre los profesores asesinados se encuentra Evangeline Aromin, de 31 años, profesora del Instituto de Tecnología Iligan de la MSU. Era de Lanao del Sur, de una familia católica muy arraigada en la comunidad de la MSU y muy comprometida con el diálogo islámico-cristiano en la ciudad de Marawi. A su funeral asistieron muchos musulmanes locales de etnia maranao.

La última de las cuatro víctimas, Riza Ramos Daniel, de 49 años, es madre de un estudiante. Originaria de Tangub City, en la provincia de Misamis Occidental, trabajaba en Marawi, mientras que su hijo cursa el tercer año de informática en la MSU. Ambos asistían a la misa del 3 de diciembre.