El cardenal Koch llama a ACN a dar testimonio de la verdad y la belleza del Evangelio

Cardenal Kurt Koch

En un encuentro con los asistentes eclesiásticos de las oficinas nacionales de ACN, el cardenal Kurt Koch destacó el «ecumenismo de los mártires», que está ayudando a sanar las heridas entre las distintas confesiones cristianas.

El cardenal Kurt Koch, presidente internacional de Ayuda a la iglesia que Sufre (ACN), ha pedido a la fundación pontificia que siga dando testimonio de la verdad y la belleza del Evangelio, con alegría y valentía.

Durante el encuentro, el cardenal Koch se dirigió a los asistentes eclesiásticos de las oficinas nacionales de ACN, y definió la naturaleza de la Iglesia como esencialmente misionera: «La Iglesia en su conjunto está dedicada a la transmisión de la fe y a la misión, pero solo si no se limita a anunciar la Palabra de Dios, sino que es también un lugar donde Dios está presente, de modo que las personas puedan experimentar que la Iglesia existe, ante todo, por causa de Dios. No es un fin en sí misma, sino que existe para que un reflejo de Dios pueda hacerse visible en el mundo», afirmó el cardenal suizo, añadiendo que «desde sus mismos orígenes, el cristianismo se ha entendido a sí mismo como una religión a la que se ha confiado una misión universal dirigida a todos los pueblos y naciones».

Sin embargo, explicó, esta misión solo puede llevarse a cabo a través de personas dispuestas a ofrecer «testimonios concretos y personales», incluso cuando ello implique pagar el precio más alto. «Dar testimonio de la verdad y de la belleza del Evangelio sigue siendo hoy la misión de los cristianos. El secreto de esta misión reside en una vida cristiana convincente y en compartir lo que se ha experimentado en la fe. En presencia de los asistentes eclesiásticos de la fundación ACN, resulta especialmente apropiado recordar que los testimonios más creíbles de la fe y los intérpretes más convincentes del Evangelio de Jesucristo son los mártires, es decir, aquellos cristianos que han entregado su vida por su fe en Jesucristo», explicó el cardenal Koch, subrayando además que «la fe cristiana es hoy la religión más perseguida».

«Esta dolorosa realidad no solo plantea un gran desafío para mostrar solidaridad compasiva con los cristianos perseguidos, sino que también abre la posibilidad de que la misión de la Iglesia se lleve a cabo hoy en comunión ecuménica. Porque actualmente todas las Iglesias y comunidades eclesiales cristianas tienen sus propios mártires» y «la sangre que los mártires derraman hoy por Cristo no nos divide como cristianos, sino que nos une».

En cualquier caso, insistió el cardenal, no debe ser el miedo lo que guíe la acción de la Iglesia, sino la alegría: «Anunciar la alegría del Evangelio de Jesucristo es, por tanto, la misión más importante de la Iglesia hoy en día. La alegría es la fuerza motriz más profunda de la misión de la Iglesia».

«La transmisión de la fe y la misión no son simplemente una obligación, sino la dinámica propia de una fe vivida. Hoy esto se realiza sobre todo mediante el testimonio personal de la fe, por así decirlo, de boca en boca. No se lleva a cabo principalmente mediante publicidad adaptada al consumo ni por la distribución masiva de material impreso, ni tampoco a través de los medios de comunicación. Más bien, el medio decisivo a través del cual resplandece la luz de Dios son los propios cristianos, que viven su fe de manera creíble y dan así un rostro concreto al Evangelio» continúa.

«La transmisión de la fe y la misión requieren bautizados cuyos corazones estén llenos de Dios y cuyas mentes estén iluminadas por la luz de Dios, para que sus corazones puedan tocar los corazones de otros y sus mentes puedan hablar a las mentes de otras personas. Así podrá hacerse realidad lo que el Concilio Vaticano II subrayó con tanto énfasis: que la Iglesia es misionera por su propia naturaleza y que su finalidad es evangelizar, también a través de la labor que realiza la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre» afirma.

Agenda intensa y encuentro con el Papa León
El encuentro de los asistentes eclesiásticos de las oficinas nacionales de ACN tuvo lugar en Roma del 7 al 11 de septiembre e incluyó una audiencia privada con el papa León XIV.

Más de veinte asistentes viajaron a la Ciudad Eterna para intercambiar experiencias, rezar juntos y reunirse con altos responsables de distintos organismos de la Curia Romana, entre ellos el cardenal Koovakad, presidente del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso; el cardenal Tagle, prefecto del Dicasterio para la Evangelización; y monseñor Paolo Rudelli, sustituto de la Secretaría de Estado.

Los asistentes eclesiásticos regresaron a sus países profundamente enriquecidos por el encuentro, con una comprensión más clara de su papel y misión dentro de ACN y de la importancia de su servicio. Los intercambios personales, la oración compartida y las distintas presentaciones y reflexiones fueron especialmente valiosos y muy apreciados por todos los participantes.

La reunión también brindó la oportunidad de conocer al padre Friedrich Bechina, quien asumirá la función de asistente de la Oficina Internacional de ACN, en Königstein (Alemania). El padre Bechina sucederá en el cargo al padre Anton Lässer, quien ha desempeñado esta responsabilidad durante más de tres años y que ahora dejará sus funciones.

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