Venezuela: Biblias para la labor de evangelización

Una y otra vez nos llegan desde Venezuela peticiones de biblias para la labor de evangelización en las parroquias. A la diócesis de El Tigre, en el noreste de Venezuela, hemos podido enviar 5.500 biblias gracias a la ayuda de nuestros benefactores, que han donado 32.590 euros. Y es que allí se ha puesto en marcha una iniciativa para que los fieles puedan optar conscientemente por una vida con Cristo y convertirse así ellos mismos en misioneros para los demás.

 

Para este fin se han formado grupos de evangelización, acompañados por monitores especialmente formados para ello, y el instrumento más importante para la profundización en la fe es la Sagrada Escritura. Estos encuentros no deben ser meras reuniones sociales, sino que, como subraya el padre Enrique Villalba Vallez, responsable del proyecto, “cada encuentro parte de la Palabra de Dios, que ilumina la vida, para que esté garantizada la ortodoxia y la espiritualidad. No se trata de las ideas que cada uno tiene, sino de la Revelación. Lo que queremos es que nuestros grupos de evangelización sean auténticos lugares de encuentro con Cristo”.

 

También en otras diócesis existen programas similares, y esta labor es importante porque en Venezuela se están extendiendo las sectas. El fin es que los fieles sean capaces de conocer su propia fe y de explicarla con valentía y correctamente. “Así, el católico creyente ya no tiene miedo a abrir su Biblia para explicar su fe, y la fe por pura costumbre se convierte en una fe por convicción”, explica el padre Enrique.

 

El objetivo es fomentar el compromiso misionero en las comunidades y fortalecer la unidad entre los fieles para que surjan también otras iniciativas, como, por ejemplo, las obras de caridad.

 

Por eso nos llegan constantemente estas peticiones: “¡Por favor, enviadnos biblias!”. Y es que en los lugares conflictivos, en las periferias de las ciudades y en las zonas rurales, las parroquias no pueden adquirir suficientes ejemplares porque la gente es pobre.

¿Quién nos ayuda a que la Palabra de Dios pueda calar más profundamente en la vida de las personas?