La diócesis de Fada N’Gourma se encuentra en el este de Burkina Faso. Con una superficie de 46.800 kilómetros cuadrados, la diócesis es más grande que algunos países, como Holanda o Suiza, mientras que, con sus dos millones de habitantes, está escasamente poblada. Los aproximadamente 103.700 católicos de la diócesis viven muy dispersos en dieciséis parroquias gigantescas.
Por ello, los sacerdotes deben recorrer largas distancias para atender a los fieles, pues muchos pueblos se encuentran a 50, 60 o 70 kilómetros de la sede parroquial correspondiente. Sin un medio de transporte adecuado, la pastoral resulta laboriosa y, a menudo, imposible. Aquí es indispensable disponer de una motocicleta que, al mismo tiempo, también aumenta la seguridad de los sacerdotes. Por ello, el obispo nos pidió ayuda, ya que, tras su ordenación sacerdotal, dos jóvenes sacerdotes tuvieron que arreglárselas durante dos años sin un vehículo adecuado, lo que les dificultó enormemente el ministerio. Nuestros benefactores no los dejaron en la estacada y así reunimos 6.100 euros para este fin.
Las motocicletas de las que disponen ahora gracias a vuestra ayuda les facilitan muchísimo su ministerio sacerdotal. El vicario Séraphin KIEMA, uno de los dos sacerdotes a los que habéis ayudado, nos escribe: “Recuerdo que antes, a veces, me veía obligado a pedirle a alguien que me llevara cuando tenía que cumplir con tareas pastorales. En una ocasión, un feligrés vino en bicicleta para pedirme la unción para un familiar enfermo, pero como tampoco yo no tenía una moto, tuvo que buscar una para que pudiéramos acudir a la casa del enfermo. Gracias a esta nueva moto, ahora gozo de total libertad de movimiento y puedo desempeñar con gran alegría mi ministerio pastoral. ‘Lo que hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis’ nos dice Jesús (Mt 25,40). ¡Gracias de todo corazón a los que me han ayudado!”.