La beatificación del patriarca Hoyek, una señal de esperanza para el Líbano

ACN News 23.07.26: "The Beatification of Patriarch Hoyek, a Sign of Hope for Lebanon". On July 25, 2026, the Maronite Church will celebrate in Lebanon the beatification of Patriarch Elias Hoyek (1843–1931), the architect of Greater Lebanon and the founder of the Maronite Sisters of the Holy Family, several of whose projects are supported by Aid to the Church in Need (ACN). In a country scarred by successive crises, this beatification is a reminder that holiness can become a source of hope for an entire people. The legacy of Patriarch Hoyek continues to bear fruit through those who carry forward his mission.

El próximo 25 de julio, la Iglesia maronita celebrará en suelo libanés la beatificación del patriarca Elías Hoyek (1843-1931), artífice del Gran Líbano y fundador de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia, varios de cuyos proyectos cuentan con el apoyo de la fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN).

 

El próximo sábado, miles de fieles se reunirán en Dimane, sede de verano del patriarcado maronita, para celebrar la beatificación de Elías Hoyek, fundador de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia en 1895 y patriarca maronita de 1898 a 1931. Hoyek sigue siendo una de las figuras más destacadas en la historia contemporánea del Líbano.

 

Defensor de la creación del Estado del Gran Líbano en la Conferencia de Paz de París en 1919, también fue hombre de oración, profundamente devoto del santísimo sacramento, del sagrado corazón de Jesús y de la virgen María. De esta vida interior extrajo la fuerza de su compromiso pastoral, social y político.

 

Su amor por el Líbano iba más allá de cualquier pertenencia a un rito especifico o una comunidad religiosa: en vida era conocido no únicamente como el patriarca maronita, sino como ‘el Patriarca del Líbano’ y buscó el bien de todo el país. Esto es especialmente llamativo en un país con 18 confesiones religiosas; 12 cristianas, 4 musulmanas, una drusa y una judía.

 

La visión de un Líbano unido que tenía el patriarca encuentra una especial resonancia en el milagro reconocido para su beatificación. La persona cuya milagrosa curación fue reconocida pertenecía a la comunidad drusa.

 

Para la hermana Noura Khoury-Hanna, secretaria general de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia, este signo recuerda el núcleo de su legado: “Defendió la libertad y la dignidad de toda persona, independientemente de su pertenencia religiosa. (…) Una vez más, nos recuerda que la paternidad de Dios nos convierte en hermanas y hermanos, en una verdadera familia”.

 

Educar para dar a conocer a Cristo

 

Ciento treinta años después de su fundación, las 170 religiosas pertenecientes a la congregación, junto con sus cinco novicias, continúan la obra de su fundador en un Líbano profundamente golpeado por las dificultades, al servicio de las familias, los jóvenes y las parroquias. Actualmente gestionan en el Líbano 26 escuelas ubicadas en regiones periféricas y desfavorecidas, además de dos orfanatos, un hospital y una residencia de ancianos. También están presentes en Siria, Australia, Estados Unidos y Canadá.

 

Convencido de que el futuro del Líbano residía en la educación, el patriarca Hoyek no la concebía como una simple transmisión de conocimientos,  como escribió a sus religiosas: «Educar es una forma de dar a conocer a Jesús y que sea amado». Esta convicción sigue inspirando hoy a la congregación. «La educación es un medio. La santidad es el objetivo», dice la hermana Noura a ACN.

 

Sin embargo, hoy en día esta misión está siendo puesta a prueba por las crisis que afectan al país, que impiden que muchas familias puedan pagar las tasas escolares de sus hijos. «En el Líbano, frente a las crisis devastadoras y a las guerras, luchamos cada día sobre el terreno para mantener abiertas nuestras escuelas, proporcionar ayuda material y médica de emergencia a las familias vulnerables y preservar la esperanza cristiana en la tierra de nuestros antepasados», dice la hermana Noura Khoury-Hanna. «Nuestra congregación encuentra en organizaciones cristianas de ayuda, como ACN, un apoyo fraternal que va mucho más allá de la ayuda material, preservando activamente la presencia cristiana y reavivando la fe en el Líbano y en la región» añade.

 

En un país marcado por sucesivas crisis, esta beatificación recuerda que la santidad puede convertirse en una fuente de esperanza para todo un pueblo. El legado del patriarca Hoyek sigue dando fruto a través de quienes continúan su obra.

 

Con la mirada puesta en la celebración del próximo sábado, a la que asistirán representantes de ACN en el Líbano, la hermana Noura quiso dirigir un mensaje especial a los benefactores de la fundación pontificia. Haciéndose eco de las palabras de san Juan Pablo II, que definió al Líbano como un mensaje de convivencia y libertad, la hermana Noura dijo: «El mensaje del Líbano es una vez más un mensaje de esperanza: ‘Dios provee’. A pesar de todas las dificultades y guerras que atraviesa Líbano, Dios permanece presente, Dios provee y nuestra confianza descansa en la Providencia divina. Finalmente, añadió: «Os agradecemos de todo corazón vuestro apoyo pasado y presente, que contribuye a la resiliencia de nuestra misión y a permanecer en la tierra de nuestros antepasados, la tierra de los cedros y la tierra de Hoyek, Charbel, Rafca, Hardini y una multitud de santos”.

 

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