El festival, previsto inicialmente para marzo, tuvo que ser aplazado debido a los conflictos que han afectado a Oriente Medio.
El Papa ha animado a más de 700 jóvenes que vivieron la ocupación yihadista en Irak a convertirse en luz para el mundo
En un vídeo emitido el miércoles 8 de julio en la Reunión Juvenil de Ankawa (AYM), el Papa León XIV exhortó a los jóvenes creyentes a perseverar en la fe y a ser constructores de paz a pesar de los conflictos y la inestabilidad que siguen marcando la región.
«Debéis ser la luz de Cristo en medio de una oscuridad que, en ocasiones, puede parecer abrumadora», afirmó el Santo Padre. «Quizá no podáis controlar vuestra situación ni los desafíos a los que tendréis que hacer frente, pero siempre podéis elegir que la paz de Cristo reine en vuestros corazones».
La mayoría de los participantes, de entre 18 y 35 años, tuvieron que huir de sus hogares cuando el Estado Islámico tomó la llanura de Nínive, en el norte de Irak, en 2014. Ankawa, en el norte de Erbil, donde se celebra el encuentro, fue uno de los principales destinos para los cristianos que huían de los yihadistas. Allí la Iglesia local atendió a más de 10.000 familias desplazadas.
Dado que la ayuda internacional para estas familias fue prácticamente inexistente, fueron las organizaciones cristianas las que acudieron en su auxilio, entre ellas la fundación pontificia Ayuda a la iglesia que Sufre (ACN), que proporcionó más de 20 millones de euros en ayuda. ACN es también patrocinadora de este encuentro juvenil.
El mensaje del Pontífice giró en torno al tema de la misión, elegido para esta edición del AYM. Aunque el encuentro estaba previsto inicialmente para marzo, se aplazó debido al conflicto entre Estados Unidos/Israel e Irán. El Papa León hizo referencia a la persistente inestabilidad que afecta a la región. «No siempre es fácil ser luz en el mundo. De hecho, hoy estáis llamados a irradiar esa luz en una situación que con frecuencia ha estado marcada por la guerra y la inestabilidad», señaló.
Tras subrayar la necesidad de dar testimonio de la fe, el Papa destacó el papel transformador del amor de Dios: «Para participar en la misión, primero debemos descubrir una relación viva con Dios. Debemos conocerle. Al abrirnos a su amor transformador, recibimos la gracia necesaria para seguir a Jesús y abrazar la vida a la que nos llama. Por eso es tan importante dedicar tiempo cada día a la oración y acercarse a Dios a través de los sacramentos, especialmente la confesión y la Eucaristía».
León XIV destacó también la importancia de la esperanza en la vida cristiana: «Arraigados en la caridad, estáis llamados de manera especial a ser constructores de paz, a unir a quienes os rodean y a sembrar en los demás la esperanza de un futuro marcado por una paz duradera».
Desde su primera edición en 2013, el Ankawa Youth Meeting se ha convertido en el mayor encuentro de jóvenes cristianos de Irak. El festival, celebrado en un suburbio de Erbil, en el Kurdistán iraquí, incluye misas, catequesis, confesiones, seminarios, debates, talleres vocacionales y actividades sociales destinadas a fortalecer la unidad entre los participantes.
El encuentro está organizado por la Iglesia caldea, una de las Iglesias católicas orientales en plena comunión con el Papa León XIV y la principal comunidad cristiana de Irak. Participan jóvenes procedentes de todo el país, incluidas las ciudades de Bagdad, Basora, Duhok, Kirkuk, Mosul y Suleimaniya.
El Papa dijo a los asistentes: «Habéis venido desde diferentes lugares de Irak para reuniros en un ambiente de fe y comunión, y rezo para que esta sea una oportunidad para que todos crezcáis en amistad con Jesús y entre vosotros».
Asimismo, animó a los jóvenes participantes: «Vuestra manera de vivir debe ser también un testimonio de vuestra fe, para que otros puedan ver en vosotros la verdad y el sentido que ellos también buscan, y así lleguen a compartir la misma luz».
«No tengáis miedo y no penséis que estáis solos en esta misión. Yo estoy con vosotros, la Iglesia está con vosotros. Confiad en Jesús, escuchadle en la oración y a través de la guía de otras personas, y dejad que sea Él quien os conduzca».