El Papa León XIV llegó ayer, 13 de abril, a Argelia para una visita histórica que está poniendo el foco en la pequeña pero viva Iglesia local y en el papel del diálogo entre cristianos y musulmanes. Tras su llegada a Argel, el Santo Padre se encuentra hoy, 14 de abril, en Hipona (actual Annaba), en los lugares vinculados a san Agustín, antes de continuar su viaje por Africa.
Representantes de ACN que se encuentran actualmente en Argelia visitando proyectos apoyados por la fundación han subrayado el alcance simbólico y espiritual del viaje, cuya estancia han prolongado con motivo de la visita papal. La organización acompaña desde hace años a esta Iglesia discreta pero dinámica, marcada por el testimonio, el diálogo y la fraternidad.
Fuentes de ACN destacan el fuerte impacto de la visita y explican que la capital argelina ha recibido al Papa con una notable presencia de banderas del Vaticano junto a las argelinas, así como imágenes oficiales del presidente Abdelmadjid Tebboune junto al pontífice, reflejando la importancia que el país concede a este viaje histórico.
Durante sus primeras intervenciones, el Papa León XIV ha centrado su mensaje en tres ejes principales: la oración, la caridad y la unidad. Representantes de ACN destacan que el Santo Padre quiso subrayar especialmente la oración como fundamento del encuentro entre cristianos y musulmanes, citando el histórico discurso de san Juan Pablo II en Casablanca en 1985.
Otro momento significativo fue la referencia del Papa a Tibhirine, donde fueron asesinados los monjes trapenses en 1996. El Santo Padre evocó en particular la figura de fray Luc, el médico de la comunidad, subrayando el testimonio de servicio y cercanía a la población local. Según miembros de ACN presentes en el país, este gesto refleja una visión del diálogo interreligioso centrada en la vida compartida y el testimonio concreto.
Asimismo, durante su discurso en Notre-Dame d’Afrique, el Papa ofreció una profunda reflexión sobre san Carlos de Foucauld, después de que el obispo de Ghardaïa le ofreciera reliquias del santo. Un momento que refleja el interés del pontífice por la historia espiritual de la Iglesia en el norte de África.
En la basilica, el Papa encendió una vela y rezó ante el icono de los 19 mártires de Argelia, asesinados entre 1994 y 1996 y canonizados en 2018. Entre ellos se encuentran – además de los siete monjes de Tibhirin – el obispo Claverie, antiguo obispo de Orán y figura destacada en el diálogo interreligioso, y también su chófer, el musulmán Mohamed Bouchikhi, que aparece representado junto a una mezquita. Ambos asesinados el 1 de agosto de 1996. Este poderoso gesto subraya la importancia vital de la libertad religiosa en un contexto que sigue siendo tenso hoy en día. La visita ha estado marcada por desafíos de seguridad en el país; las fuerzas de seguridad fustraron dos atentados.
También llamó la atención de la delegación de ACN el momento musical previo a uno de los discursos, con una canción de estilo andalusí inspirada en iniciativas de diálogo interreligioso.
Una Iglesia pequeña pero viva
Los cristianos constituyen una minoría muy reducida en Argelia. La visita del Papa tiene un significado particular para la Iglesia católica del país, una comunidad pequeña pero dinámica.
En el caso de la diócesis de Orán, por ejemplo, Mons. Davide Carraro explica a ACN que hay entre 400 y 500 cristianos en una población de unos 10 millones de habitantes, procedentes de unas 20 a 30 nacionalidades diferentes. Esta diversidad configura «una Iglesia mosaico» y «una Iglesia de paso», formada en gran parte por migrantes y estudiantes africanos.
Mons. Davide Carraro describe además esta realidad como «una Iglesia joven», caracterizada por la diversidad cultural, la fraternidad y el testimonio cotidiano en medio de la sociedad musulmana.
Según Mons. Michel Guillaud, obispo de Constantine-Hipona, alrededor del 80 % de los fieles son estudiantes subsaharianos, lo que convierte a la Iglesia local en una comunidad dinámica, pero también itinerante y multicultural.
Una Iglesia al servicio de toda la sociedad
Más allá de la visita papal, la Iglesia en Argelia continúa desarrollando numerosas iniciativas sociales y culturales abiertas a todos. En Orán, por ejemplo, el Centro Pierre Claverie ofrece actividades educativas, talleres para mujeres, atención a personas necesitadas y actividades culturales, en su mayoría dirigidas a población musulmana.
Este trabajo silencioso refleja el papel de la Iglesia como presencia de fraternidad y diálogo, una misión que el Papa León XIV ha querido destacar con su visita.
ACN apoya a la Iglesia en Argelia mediante proyectos de formación, ayudas pastorales y renovación de infraestructuras. En la diócesis de Laghouat-Ghardaïa, la fundación ha contribuido a la renovación de la casa de los Padres Blancos en Adrar. Asimismo, ACN está apoyando la adquisición de vehículos para las diócesis de Constantine y Orán, además de proporcionar ayudas de subsistencia. En Orán, la fundación ha contribuido a la renovación del arzobispado, lugar donde fue asesinado Mons. Pierre Claverie en 1996, una figura emblemática del diálogo interreligioso.