La diócesis de Mendi, ubicada en las tierras altas de Papúa Nueva Guinea, está formada por 31 parroquias con más de 300 filiales repartidas por zonas montañosas, remotas y rurales.
La mayor de ellas es la parroquia de San José, con sede en Margarima, a la que pertenecen 17 filiales muy dispersas. Las distancias que debe recorrer el sacerdote son, por lo tanto, considerables. El párroco George Mathew tenía hasta ahora un problema: su viejo auto, con más de 270.000 kilómetros en el cuentakilómetros, sufría cada vez más desperfectos y había que llevarlo al taller. Eso le impedía al sacerdote visitar a los fieles y, además, las reparaciones eran muy caras.
El mecánico le recomendó reemplazar el coche lo antes posible, pero no había dinero para ello. Por ello, el obispo de Mendi, Mons. Donald Francis Lippert, nos pidió ayuda para el párroco Mathew y su comunidad, y su petición no cayó en saco roto: logramos reunir $ 27.769.820 (26.000 euros) para un todoterreno capaz de hacer frente a las malas condiciones de las carreteras.
El obispo quiere dar ahora las gracias a todos los que han contribuido a ello:
“La provincia de Hela, donde se encuentra la parroquia de San José de Margarima, sigue azotada por conflictos tribales brutales y sin sentido. La Iglesia, que no abandona a la población, es posiblemente el único rayo de esperanza en medio de esta oscuridad. El nuevo y robusto vehículo permite al padre George visitar todas sus remotas filiales para permanecer en estos tiempos al lado de sus fieles. Así, vosotros y los benefactores de ACN lo acompañáis ahora en sus viajes con vuestra solidaridad y oraciones”.