La fundación pontificia vuelve a convocar la iniciativa «24 horas de oración por la paz en Myanmar» el día 1 de febrero
ACN-. La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) repite el 1 de febrero la iniciativa «24 horas de oración por la paz en Myanmar». En esta fecha, que marca el quinto aniversario del inicio de un conflicto cada vez más violento en el país, ACN invita a personas de todo el mundo a unirse en oración como signo de solidaridad con la Iglesia local y con todos aquellos que siguen sufriendo.
«Una vez más, queremos unirnos en oración para pedir la paz y la reconciliación en Myanmar», afirma Regina Lynch, presidenta ejecutiva de ACN Internacional. «Nos conmueve profundamente el sufrimiento y el dolor que padecen nuestros hermanos en este país desde hace ya cinco años. Este día de oración es una oportunidad para que todos nos unamos en una petición colectiva para que cese la violencia y se curen los corazones heridos».
«Nuestra oración es la ayuda más valiosa»
Tras un periodo de conflicto tan prolongado, la situación en Myanmar corre el riesgo de desaparecer del foco de atención internacional. «Lo importante», explica Lynch, «es que nuestra atención y nuestra compasión no decaigan».
«La gente de allí necesita a otras personas que estén dispuestas a permanecer con ellos, que estén a su lado. Eso es lo que podemos hacer, y nuestra oración es la ayuda más valiosa que podemos ofrecer», explica la presidenta ejecutiva de ACN.
«En medio de estas dificultades, la Iglesia local expresa su profunda gratitud por la cercanía espiritual y la solidaridad mostradas», señala Lynch. «Se sienten unidos a nosotros. Qué significativo es para ellos saber que, una vez más, miles de personas en todo el mundo están rezando por ellos».
La Iglesia sigue presente en medio del sufrimiento
«En todo el país, existe la preocupación de que el miedo prolongado, la incertidumbre y las dificultades estén suponiendo una carga cada vez más pesada para muchos corazones. En este contexto, la oración y la fe siguen siendo fuentes esenciales de esperanza y fortaleza», recuerda la presidenta ejecutiva.
Obispos, sacerdotes, religiosas y fieles laicos continúan su cuidado pastoral y su servicio al pueblo con extraordinaria dedicación, a menudo mientras cargan con sus propias heridas. Numerosos testimonios hablan también de pequeños signos cotidianos de esperanza: momentos de protección, perseverancia y gracia que sostienen la fe incluso en las circunstancias más difíciles.
ACN llama a rezar por los cristianos de Myanmar
Como muchos atestiguan, rezar juntos y celebrar la Eucaristía les aporta consuelo y fuerza. Las iglesias siguen llenas, ya que en su sufrimiento los fieles buscan refugio en Dios.
«Durante 24 horas queremos unirnos a ellos de una manera muy especial a través de nuestras oraciones: en la celebración de la Santa Misa, rezando el rosario o de cualquier otra forma en que cada persona pueda participar», explica Lynch.
Como organización caritativa católica internacional que apoya a los cristianos que sufren y a las comunidades vulnerables en más de 140 países, ACN invita a benefactores, amigos y socios de proyectos de todo el mundo a unirse a esta iniciativa. También anima a compartir esta llamada a la oración a través de las redes sociales y los círculos comunitarios, para que el mensaje de paz y solidaridad pueda llegar aún más lejos.