“El miedo era no saber si mañana sería el último día”

testimonio de cristianos perseguidos

En un encuentro celebrado en el Club Sirio de Santiago, miembros de la comunidad siria recibieron al Padre Fadi Najjar, invitado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN Chile), quien compartió un conmovedor testimonio sobre la guerra en Siria y la persecución que ha enfrentado la comunidad cristiana en su país.

El sacerdote sirio, Fadi Najjar, relató en su primera actividad en Chile, el profundo impacto de la guerra en Siria, marcada por una tragedia humana devastadora y la destrucción de un patrimonio espiritual y cultural único. La pérdida “no es solo material”, sino que hiere el corazón mismo del cristianismo: “Siria es la cuna de nuestra fe, y lo que hemos visto es la aniquilación de un legado que pertenece a toda la humanidad. Hoy, la mitad de Alepo está destruida”, reconoció el p. Fadi. Durante los bombardeos, «No sabía si al día siguiente iba a ser el último”, reflejando la incertidumbre diaria que vivió su comunidad.

La Persecución y la Fe como Refugio
El sacerdote subrayó la extrema vulnerabilidad de las comunidades cristianas: «Muchos han sido objeto de persecución directa, exigiendo conversiones, y en el peor de los casos se ha llegado al asesinato». En este contexto de riesgo, afirmó que «la fe cristiana ha sido puesta a prueba de forma dolorosa».

Continuando su relato, enfatizó el papel central de la espiritualidad: «La fe es el refugio para muchos de nosotros. Estoy hablando de una fe donde Dios se hace presente en los momentos más dolorosos. Durante la guerra seguimos celebrando los sacramentos, porque Jesucristo es fuente de consuelo.»

La decisión de quedarse
El Padre Najjar expuso la dramática disminución de la población cristiana en ciudades emblemáticas. Familias enteras han huido por la guerra. En Alepo, antes de la guerra eran 200.000 cristianos, hoy son 20.000. «Los sacerdotes, monjas y misioneros hemos decidido quedarnos. Porque mi llamado no es sólo para los momentos buenos o fáciles, sino que es estar en los momentos duros. Somos servidores directos de la Iglesia, refugio de esperanza, paz y solidaridad», declaró el sacerdote.

El Padre Fadi destacó que su labor va más allá de lo espiritual, incluyendo la acogida de personas y la entrega de ayuda concreta, como atención médica básica, ropa e iniciativas para aliviar el sufrimiento psicológico de los damnificados. En este contexto, resaltó la importancia vital del proyecto «Gota de Leche», una iniciativa apoyada por ACN: «El proyecto Gota de Leche es fundamental, ya que permite asegurar una nutrición esencial a más de 3 mil niños mensualmente, desde los 3 meses y hasta los 10 años. Sus padres no pueden costear este alimento básico debido a la extrema pobreza que ha generado la guerra.»

El Perdón como Acto de Resistencia
Un punto crucial del testimonio fue la postura cristiana ante la violencia. El Padre Najjar se refirió al ejemplo de perdón que ofrece su comunidad, definiéndolo como «un acto de resistencia ante la violencia; perdonamos a pesar de la persecución».

Al abordar la dilución de la fe y de Dios en Occidente, el Padre Fadi emitió un poderoso desafío a la audiencia: «Nosotros somos testimonio para ustedes de que se puede vivir y salir adelante en medio del sufrimiento». A pesar de la tristeza que le provoca que las personas «nos olvidamos de su rostro», mantiene la esperanza inquebrantable en que saldrán adelante porque Dios se ha manifestado visiblemente en su dolor.

El encuentro culminó con la emoción de un asistente, quien expresó su profunda gratitud, reconociendo a los cristianos en Siria por su «ejemplo de una fe intransable que no se negocia».

El padre Fadi Najjar estará en Chile hasta el 1 de diciembre dando su testimonio en ciudades como Santiago, San Fernando, Rancagua y Curicó.

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